¡QUÉ RISAS!

En honor a la verdad tengo que decirlo: yo me reí mucho. Pero, mucho, mucho. Me reí tanto que incluso decir que me reí muchísimo no sería exagerado, sólo aumentativo. O sea. Me reí. ¡Qué le voy a hacer! Mejor dicho, ¿qué queríais que hiciera? ¿No reírme? No, no estaría bien. Creo, porque si una cosa te hace gracia te ríes, ¿no? Lo malo, he de reconocerlo, es que no me reí de una cosa, me reí de una persona. Y, no, no es lo mismo. Por eso, ahora que lo pienso, no sé, ¿habré hecho bien en reírme tanto? Al fin y al cabo me reí de ella. De una que parece persona y es gente. Y no sé, tengo que preguntar, que pensará de esto el cura que me confiesa. Porque, yo me confieso. No os riais. No seáis como yo: un tío que se ríe de las personas. Eso no está bien. Aunque, matizo. Yo no me río de la gente, me río de alguna gente. Es distinto, y distinto, os lo recuerdo, quiere decir que es diferente. Dices distinto y estás diciendo diferente. La cosa, si reparas, también tiene su gracia. Sí, lo de los sinónimos y antónimos es algo muy gracioso. Todo el mundo se ríe con ellos. Venden mucho. Hoy, sin ir más lejos, y en tu ciudad, gran actuación Sinónimo&Antónimo. Humor del bueno. Te ríes sin darte cuenta. Mejor que leer La Razón, más efectivo que O.K diario el diario ese que dicen leer los inconformistas. Pero, ¿quiénes son los inconformistas? No se sabe bien. No deben de ser gente seria. Porque si eres serio estás conforme. ¿O no? Yo, por ejemplo, y perdonar que me ponga como ejemplo cuando no debería, pero como decía, yo, por ejemplo: soy un inconformista. Pero inconformista desclasado, no leo O.K diario. La cosa me tiene bastante mosqueado, porque no sé qué tipo de individuo soy. A ver si lo explico. O sea, soy inconformista, pero no soy de los que leen el periódico de los inconformistas. Raro, ¿no? Bueno, no sé. ¿Me entiendes? Yo es que la prefiero a ella. Con ella me entero de todo. Ella profundiza y analiza la realidad vigente y resume: por mi hija mato. Cáspita, la opción suicidio sería más higiénica, pero… No sé. Lo que sí sé, y lo que sí digo, y además reitero, es que yo, efectivamente, yo, ayer, me reí. Lo dije al principio y no creísteis. Os pasa lo mismo que a los anti-taurinos y a los ateos. No os ducháis, y si no te duchas, no te ríes. Porque yo, en la ducha, me río, me río mucho. Me río de cojones. Aunque sea martes, yo miro para abajo y me río. Pero, vuelvo a lo que vuelvo. Ayer no me reí de eso, me reí de otra cosa. Uff, qué rollo, esto parece la historia de nunca acabar. Y vuelta a empezar, que sí, que me reí. Qué le voy a hacer, Ayer la vi llorar y me reí. Me reí de una persona. No sé, yo creo que soy mala persona. Esto de reírme de alguien que se declara persona no parece de buena gente. Quizá, pero además de reírme y como soy malo pensé: anda y que la ondulen con la permanén y si no está contenta que le den con crén. Chachi, esto de reírse es lo que tiene: que te ríes. La madre que la parió, con lo que ella se ha reído de todos. De vosotros, porque de mí, no. De mí no se ríe ni Dios. Me río yo que no soy nadie, y menos que nadie, Dios. No sé, ¿me entiendes?


PRECEDENTES DEL NO SÉ, NO ME CONSTA.

La versión más antigua del no sé, no me consta, viene de los fabulosos años 90 cuando Felipe González decía a un periodista de El País que él se enteraba de los escándalos (de corrupción) por la prensa.
A Felipe la derechona casposa le puso todo tipo de zancadillas. Y la verdad es que no era para menos, el pobrecito, a tenor de lo que pasaba no se debía de enterar de nada, porque todos los días desayunábamos con la misma matraca que lo hacemos hoy en día: con la corrupción.
Por eso fue que, unos determinados medios de comunicación y las autoridades financieras pertinentes, decidieron que era la hora del relevo y facilitaron la llegada de Josemari Aznar a la presidencia del gobierno.
Veinte años después, sin embargo, nos enteramos que el cambio de cromos no sirvió para nada.
Se cambió de corruptos, pero la corrupción siguió campando por sus respetos. Eso sí, los nuevos, los Ratos, los Álvarez Cascos, los Acebes… y demás, se presentaron como más profesionales en el arte de mangar. Incluso se decía del vicepresidente más económico que había estudiado en Harward, posiblemente otra patraña más. Porque si examinas el currículum de todos los que se dicen altamente preparados, resulta que son licenciados por algo, en alguna universidad de no sé dónde y que los cursos de la Harward School Business, y similares, están muy bien para colgar el titulito del despacho, pero para poco más. Porque, en unas horitas y “pa” casa, es de suponer que no aprendas ni a pasar el mocho por el parqué.
La corrupción en este país es endémica. Venimos de una dictadura y esta Timocracia en la que vivimos conserva muchos de los tics del pasado. Y por mucho que Felipe González alardeara de que iba a regenerar España, y que en cierta forma España se modernizara, lo cierto es que, al final, todo quedó en agua de borrajas. Porque fue llegar al gobierno, empezar a recibir cajas de Cohibas y empezar a ponerse cachondo con el contubernio.
También imagino, y esto es una maledicencia, que la CIA y el embajador americano de turno hicieron un trabajo excelente para con el bicho (y no sé si se percibe el retintín en el excelente).
No estaría de más, por tanto, resetear a todos estos sátrapas, expertos en parecer, no en ser, y poner, y ponernos, todos a salvo de estos miserables por el expeditivo sistema que es deslocalizarlos a todos en la cárcel.
Y aunque ser un sinvergüenza no está tipificado en código alguno, conviene saber que la casta que nos dirige es eso, un cúmulo de desvergonzados. Profesionales que copian los modos y maneras de los parásitos y al igual que ellos se dedican a chupar la sangre del sufrido ciudadano.
Por tanto, y en sabiéndolo, ¿a qué esperamos? ¿A que ellos hagan lo que no han hecho en 40 años? ¿Sí? Pues entonces, cojamos una silla

¿ Y vosotros qué opináis, compis yoguis? 

JUEGO DE TRONOS EN EL PSOE.

Imagino que en el particular Juego de Tronos que el Psoe se trae entre manos, se alzará con el Trono de Hierro Susana Díaz.
Al fin y al cabo, ella pertenece a la familia de los Targaryen y siendo como es incombustible al fuego y estando rodeada de los mejores dragones del reino, Felipe, Zapatero, Guerra, Bono y algún que otro cuadrúpedo infiltrado, que de todo hay en el bando de los Targaryen, y en teniendo además el arma definitiva que es el fuego valyrio de los argumentos espurios, es de suponer que en el Trono de Hierro sentará sus reales, la más pedorra entre todos los pedorros, que a liderar el partido se presentan.
Y es que después de derrocar a un Lannister, traicionado y acuchillado por los suyos, Luena, Hernando y Pachi, que murió chillando el lema de su casa con la voz que ponen los gorrinos al ser capados, y gritando a voz en cuello el lema de su casa “los Lannister siempre pagamos nuestras deudas”, Pedro Sánchez se convirtió en sor Citroen y amenazó con recorrer España echando el mal de ojo que dejan los cenizos al pasar. Lo malo es que no tenía parné para echarle gasofa a la carroza y algunas provincias se libraron de la epidemia.
Sin embargo, el hombre del norte, Pachi, el representante de la casa Stark, y antes conocido por Jon Nieve, luchador vasco, pelotari y jugador polivalente, que lo mismo vale para un roto que para un descosido, traidor de Lannister y maniobra de diversión puesta por los dragones con cerebro que sirven a la más Targaryen de las Susanas, aunque realmente a quien sirvan los muy bichitos sea a sus intereses, a sus felonías y a sus mierdas escondidas bajo las alfombras.
En esta película, de argumento ñoño y previsible, disputan estos tres furúnculos la primacía al Trono de Hierro del Psoe. Que, ocupado como está, en estos momentos, momentáneos, discutiendo cuánto tiempo hay que dejar a remojo las fabes, necesita de un líder creíble y no de Susana, amén y alharacas para mi potorro.
Sin embargo dicen los que saben, y los interesados en decir, que Susana se crece con el remojo, mientras que a Pachi y a Pedro Sánchez, les mengua la pilila.
Y tan crecida está la ínclita Susana, que en pleno desbarre argumenta con haber ganado unas elecciones en una tierra en la que siempre ganan los de su casa. Tal obviedad, y tamaña simpleza, le incita a sacar uña y a presumir a troche y moche. Mientras, sus palmeros le ríen las ocurrencias y celebran sus gracietas: ¡Ozú, qué arte tiene la condená!
Lo que nadie dice, a saber por qué, es que Andalucía sigue ocupando en este Juego de Tronos, el mismo puesto que tenía al principio de la Timocracia ésta en la que sobrevivimos (de los últimos), y que inaugurar cosas, leer discursos, estrechar manos y besar niños es lo que hacen todos, y que mangar o hacerse la distraída también. Y si no que se lo pregunten a Esperanza Aguirre, una de Madrid, y otra que no entera de nada, pero que después lo sabe todo.
O sea que, ¿no querías caldo? Pues, toma Susana.
Lo malo es que también están eligiendo la banda sonora del próximo Psoe, y parece que se inclinan por la misa de réquiem de Mozart.

Ellos sabrán, entre ilustrados anda el juego.

006 SE ENAMORA DE LA PROFE.

Parece ser que en lo único que está de acuerdo todo el mundo es en que si quieres ser un buen profesional tienes que prepararte bien. Nuestros mentores lo saben, dada la funcionalidad de su ignorancia, y por eso, y porque el Estado siempre es discrecional, ponen a nuestra disposición lo más granado que en docencia existe.
Lo cual quiere decir en traduciendo, que nuestros profesores son los mejores en cada materia. Y no se trata de un acto de propaganda o de palabras baladís de esas que se lleva el viento. Es la realidad y conviene que se sepa.
El Estado invierte tiempo y dinero en formarnos. Las cosas son como son. Así que, hoy os voy a contar sucintamente qué materias estudiamos y quiénes son nuestros profes.
Lo vais a flipar, del verbo ponerse.
Las materias troncales son tres: Pasividad, Agresividad y Seguridad (P.A.S).
Y las asignaturas de Pasividad son:
Abre fácil de cerradura y candado. Tirolina básica y sin esfuerzo. Atletismo asintomático. Bailes de salón (muy útil para cócteles en embajadas y noches de pajar). Pruebas de esfuerzo, aplicación y crucigrama. Elaboración básica del canapé de tortilla e introducción al bocata calamares (presencial en La Campana). Rústica de caldo gallego, y aproximación al lacón con grelos, y por último, Calendario laboral avanzado (ingeniería y puentes).
De Agresividad y Seguridad se hablará en otro apartado. Específico al uso horario.
Volviendo otra vez al tema…
… Sí, estamos ocupados. Muy ocupados. Nuestra vida es un no parar, pero… hay que decirlo: somos el futuro. España necesita de nuestros servicios, y nosotros por España… lo que haga falta.  ¡Todo por la nómina! (es el lema de nuestro Alcampo de cada día).
De todas formas, tengo que decirlo, yo me he encontrado inopinadamente con un problema con el que no contaba: me he enamorado.
Sabía que había múltiples y variados precedentes. Incluso había escuchado advertencias al respecto: cuidado con enamorarse de la profesora (la opción profesor no se contempla). Porque estar encerrado, en régimen de gayola intensiva, es lo que tiene, acabas sucumbiendo ante la primera sílfide que ves, y aunque fuere cariátide sería menester.
A ver, no lo quería decir pero lo voy a decir, yo no caí en el extremismo de 004, porque, ufff, lo de 004 rompe los esquemas del más pintado: se enamoró de una monja. No se diga más. Concretamente, la que nos daba Idiosincrasia Cristiana y Caritas (conviene reparar en los acentos). Bueno, hasta aquí todo más o menos normal dentro de lo anormal, pero es que la monja tenía, a lo menos, un par de siglos, mientras que él apenas había entrado en edad núbil.  
Un despropósito.
En fin, cosas que pasan y que a mí me sirvieron de consuelo para enfrentar lo mío. Porque, en sabiendo lo anterior lo de mi affaire parecía agua de borrajas.
Yo me enamoré de la profe que nos daba bailes de salón. ¡Una buenorra!
Se llamaba Terelu y fue mi primer gran amor. ¡Ay, Terelu, te añoro! Me pongo mustio sólo de recordarte. Suspiro, digo ay y me sabe a Calisay. Qué guay.. Terelu es hija de Teresa, la que le come el piticlín a uno que llaman Bigote, y hermana de Carmen. Tienen programa de televisión propio, Las Campos (hay gente equivocada que dice qué Cruz, y que no sabe que Cruz, seguido de Campo, también es sinónimo de mierda), y como en Alcampo practicamos la gramática parda no nos perdemos un capítulo. Es bueno para el estreñimiento. Terelu nos daba clases los jueves, mismamente. Bailes de salón. Mejora el desparpajo y trabaja el ritmo. Todo muy profesional. Una docente acreditada que provocó en mí amancebamientos diversos con mi mano (grado 5), que derivaron en epicondilitis (codo de tenista, acepción pajillera) por el uso y abuso del contubernio. Por eso el día que la relevaron de sus funciones, y la sustituyeron por Isabel, maestra en el arte chino-filipino de comer bombones, sufrí mil pares de retruécanos. Isabel llegó directamente de actuar en venta Vargas. Con gran éxito, por cierto. Reina de bulerías y de gracejo contenido. Gracias a ella, hay que reconocerlo, las fiestas con el embajador mejoraron espectacularmente. Progresamos en glamour y ganamos en bochorno ajeno.


006 VA DE MANIOBRAS.

En Alcampo no sólo están atentos a cultivar nuestro intelecto (qué será eso que acabo de de escribir, intelecto), también se preocupan, y mucho, porque seamos capaces de llevar a la práctica todo lo que malamente aprendemos. Es por esa razón por lo que una vez a la semana evaluamos la calidad de lo aprendido. Aquí, en Alcampo a la Teoría la llaman Teoría como en todos los sitios. Sin embargo a las prácticas le llaman “ir de maniobras”.
Y fue así, sin más tontería, como llegó nuestro primer día de ir de maniobras.
El sitio elegido, como no podía ser de otra manera, fue el hipermercado homónimo de nosotros mismos. Alcampo.
Nada más levantarnos y después de haber desayunado cinco chuscos con mantequilla y mermelada de parrús (muy digestiva), nos reunieron y nos entregaron un sobre a cada uno con su misión.
Recuerdo que 001 y 002 cuando vieron la suya se llevaron las manos a la cabeza. Por mi parte, inasequible al desaliento, y viendo el careto de los susodichos y también mentados, abrí el sobre a ver si por un casual traía un sueldo.
Lugar de autos: Alcampo
Tiempo estimado de duración de la prueba: 2 horas máximo.
Sección: Pescadería.
Objetivo: conseguir el número de dni de una clienta elegida al azar sin revelar que estás en una misión. ¿Lo entiendes, gilipollas?
Y allí nos llevaron, a Alcampo. Doblando el primer árbol a la derecha como quien dice.
El instructor me acompañó hasta la sección de pescadería y después de observar un rato me dijo: ¿ves a aquella mujer? No, le respondí. A esa no la veo. ¿Y a aquella otra?, volvió a insistir señalando con el dedo índice a una real maciza. La veo, contesté, a esa sí que la veo. Pues esa. Ella es el objetivo.  Consigue su número de carnet de identidad.  Lo miré sobrado y para rematar la sobrada, dije todo seguro de mí mismo: no te vayas muy lejos, chorbo. Sin petulancia alguna, manifiesto. Vuelvo ahora. Por cierto, y antes de que me vaya, ¿me puedes prestar 50 pavos? Es que estoy corto de cash. El instructor me miró con desconfianza. Por lo que me vi obligado a añadir que también me fallaba la idiosincrasia. Sacó la cartera, todavía queda buena gente, y me dio un billetito que parecía recién salido del banco. ¡Ay, qué gustito pa mis orejas! Lejos de decir eso, tamaña ordinariez, dije: guay, gracias. Everybody. Una palabra en inglés siempre epata. Lo dicho, vuelvo ahora. No vayas muy lejos y toma nota. El instru se puso estrábico.
No habían pasado diez minutos y ya estaba de vuelta.
-         Su número de dni es el 99.719.915.
-         Letra, contestó.
Arqueé la ceja y contesté:
-         I latina; de imbécil, latino.
¿Si digo que el instructor no salía del asombro, estoy presumiendo? Pues eso, el pavo flipaba. En colores.
-         Pero, ¿cómo lo has conseguido tan rápido?
-         Fácil- le dije-, le enseñé tu billete de 50 euros y le pregunté: ¿señorita, aparte de ser usted guapísima, sabía que si su dni termina en número par acaba de ganar 50 euros para la compra o para lo que considere menester?
-         Y que te contestó.
-         No me diga.
-         ¿No me diga?
-         Sí, no me diga. Después añadió. Pues estoy de suerte pues mi dni termina en par.
-         ¿Sería tan amable de dejármelo ver, por favor?- inquirí, del verbo inquirir, exhibiendo la más zalamera de mis sonrisas.
-         Claro, contestó- rendida a la evidencia. Revolvió por el bolso adelante, encontró la cartera, la abrió y extrajo el dni.
-         ¡Vaya!- exclamó haciéndose la tonta-, acaba en cinco. ¿Eso no es par, verdad? Y poniendo una carita angelical me tendió el carnet.
-         Efectivamente, termina en cinco- dije al tiempo que memorizaba el número- Pero como yo soy devoto de la rima del cinco, y como usted es tan guapa, le regalo los 50 euros de parte del productor del programa…, aquél señor que nos está observando. ¿Lo ve? Sí, ese: el feo.
Cuando regresamos y comentamos las vicisitudes recuerdo que 001 dijo haber visto un anuncio de empleo en el que Alcampo solicitaba reponedores. Ofrecían contrato indefinido a los agraciados/as seleccionados/as. Y solicitaban: titulado, ambos sexos y con una experiencia mínima de cinco años en puesto similar. Todos enviamos el currículum.  Normal. Nunca se sabe para quién está la suerte. Además, si nos va mal como espías, tampoco está mal tener un chollo de ese nivel, y encima… indefinido. Qué guay, ¿no?


LOS COMIENZOS DE 006.

A las dos horas de entrar en el Centro de Adiestramiento sabías que a aquel sitio la gente lo llamaba por el curioso nombre de Alcampo.
El nombre, como no, lo había tomado por su proximidad con un hipermercado homónimo. Curiosamente ese nombre fue el culpable de la primera baja en nuestras filas.
El agente 003 no se enteró, hasta el cabo de dos días, de que si te referías al Centro de Adiestramiento tenías que decir Alcampo y arquear la ceja izquierda. Síntoma de que estabas en la pomada. Y eso fue motivo más que suficiente para que ser expulsado. También le llamaron lerdo. “Anda que…”, le dijo el instructor con retintín (Rintintín en Alcampo).  
En fin, 003 pasó a la historia sin historia, pero el mundo del espionaje es lo que tiene. O estás a lo que estás o no estás.
Nos habían puesto el nombre por orden de llegada, y como yo llegué quince días tarde me pusieron 006. Ahora que lo pienso tengo que dar gracias a haberme quedado dormido. Porque si hubiera llegado a mi hora a lo mejor me habría tocado en suerte llamarme 005, y no os podéis imaginar el calvario que se pasa siendo 005 y viviendo en Alcampo rodeado de hombres. Uff, me agobio sólo de pensarlo. El pobre 005, aparte de sufrir el consabido pareado a todas horas, también tuvo que soportar los arrumacos y consuelos de docentes y compañeros. Es verdad lo que se rumorea; incluso yo tuve alguna veleidad nocturna con el tema. Pero, pelillos a la mar.
El primer día hicimos un cuadrante entre todos. Cosas así:
Días, horas y asignatura.
Lunes. Introducción al Escalo. Hora: 00:04. Parte de atrás de La Cantina de Manoli.
Martes: Master Class de Chupitos. Hora 08:00. After hours Parranda`s Club.
Miércoles. Mascletá Goma 2. 18:00. Leirón La Zarzuela.
Como podéis ver el temario es bastante farragoso, peo tenéis que tener en cuenta que un espía, un buen espía, un espía de verdad, tiene que saber de todo, estar versado en mil cosas y tener una mente amplia y una lengua bien dispuesta. Elemental.
Lo cierto es que todos teníamos que esforzarnos y dar lo mejor de nosotros mismos para sacar la jornada adelante. Era difícil no perder la compostura, además y como no podía ser de otra manera, también estábamos muy vigilados.
Por eso el día que nos dieron una clase magistral sobre cómo tratar con espías del sexo opuesto, siempre será recordado con agradecimiento. Menuda pandilla de lurpias que son las colegas.
Hasta Alcampo llegó un taxi-furgoneta con seis señoritas procedentes de lo de Manoli y nosotros, los futuros espías, fuimos conminados a trabajar a destajo. Para que os hagáis idea de cómo fue el tema de farragoso, os diré: el tiempo se nos fue en estiramientos. Después ya relajados e instalados en la teoría, practicamos el crucigrama y el arte del sudoku, antes de volver a entregarnos al juego del Teto con pasión y frenesí.
Y es que ser espía es muy riguroso y requiere de gran disciplina.


BÁRBARA REY versus 006.

Lo confieso: he tenido presiones. Y muchas. Sí, porque me han llamado. Ellos. Me han dicho, no lo hagas. Aún estás a tiempo de arrepentirte. ¡Cuidadín! ¿Has visto la de veces que le hemos tenido que entrar a robar en las casas de Bárbara Rey? ¿Sí? Y qué, ¿te vas a arriesgar? Tú sabrás. Si pierdes tu famosa colección de tangas de leopardo después no te quejes.
Efectivamente, tienes razón, amigo/a lector/a. Has pensado correctamente. Eran ellos. Ya sabes, los que no se puede nombrar. Sí, esos. Porque, por si no lo sabes, que sí que sabes, en España vuelve el hombre. El macho man. El que va cantando por la calle, macho, macho, man. Ya sabes, música de… bueno, esos. No repitamos la mamarrachada. Pero, a lo que iba. Ellos. Son peligrosos. Tienen medios y se rumorea que dietas y kilometraje. Están armados, incluso usan caspa como arma química. Te pueden hacer dudar. Pueden hacerte una campaña de desprestigio e incluso, se sabe, y si quieren, te ingresan dinero en un paraíso fiscal y te la lían. ¿Qué no? Bueno, lo confieso: conmigo no lo han hecho. Todavía. Estamos negociando o en el negosi como se dice ahora en el catalán de Harward. Ellos ofrecen tres (euros), y yo pido 100 (pesetas). 100 es mucho más que tres. ¿A qué soy listo? Claro, con tantas pistas me habéis descubierto. Efectivamente, yo fui espía. 006. Mítico. Ahora estoy en la reserva más reservada. Y como no espero, no fumo. O sea, me hago un Sara Montiel inverso. Técnica depurada.
Y viene todo esto a cuento porque, el otro día, a mí las cosas siempre me suceden “el otro día”, la editorial Chincheta  me hizo una propuesta. Me ofrecieron que si cuento toda la verdad y nada más que la verdad, ellos a cambio me deslocalizan unos euros de sus Caimanes a mis (perdón, mí) cuenta. Un potosí. A cambio me piden temario, localizaciones, resumen de operaciones, contubernios y la lista completa de espías consumidores de coñac. Lo del Juanca ya lo saben. Y no me preguntéis por qué. Ni lo sé, ni me lo dijeron. Cosas, dejémoslo así. El caso es que no les interesa saber el nombre de los espías que consumen cubatas, gin tonics o cervezas. No, sólo los que le pegan al coñac. Esos, me dijeron claramente. ¿Y por qué esos, precisamente esos?, tenía que haber preguntado. Pero, no lo hice. Me bastó mirar el comprobante de ingreso en cuenta y canté la traviata. Porque sí, llegó. Al final llegó. Por cierto, ¿la traviata es esa en la que dicen oh sole mío con una voz muy modulada? Qué bonito. Me emociono. Aunque, supongo, del verbo suponer, que si quieren saber el nombre de los espías que consumen coñac será porque es cosa de hombres. Normal, ¿no? Un hombre, hombre, y patriota, patriota, te la lía, lía. Pues eso. Fijo, fijo. El caso es, como decía antes, que la di. La lista. Con sumo disgusto, manifiesto. Pero dar la di; y aunque después me arrepentí mucho, pensé para mí: y qué más da. Si al final la van a saber igual, porque o lo cuento yo o si no llaman a Bárbara Rey y lo larga todo. Eso sí, con pelos y señales. ¿Comprendéis la disyuntiva a la que fui expuesto? Puestas así las cosas, mejor yo. Dónde va a parar. Bárbara Rey ya ha chupado bastante. Uff, qué agobio y qué asco da sólo pensarlo. Ahora es mi turno. Y que conste, a mí a lareta, cuando me pongo, no me gana nadie. Ni Dios, vamos. Ni siquiera la mismísima Bárbara Rey.
Además, se sabe: la española cuando besa es que besa de verdad. Bueno, todas menos Bárbara Rey que besa sin necesidad. Puro vicio.

Pues yo no voy a ser menos. Y es que, a mí también me gusta que me besen cuando me joden. Montoro, abstente. ¡Feo!