Las dejadas del Gobierno.

 

Tenedlo claro, si por la oposición fuera, en este  país de naciones todavía andaríamos sumidos en el tenebroso mundo de la caverna. Ellos disfrutándola y nosotros sufriendo en silencio sus almorranas. Pero, claro, el gobierno oxigena a todos. Oposición incluida. De hecho, no solamente les da oxígeno, también los arma de munición. Siempre a cuenta de tonterías como ha quedado de manifiesto en las últimas horas que, a cuento de la tan manoseada transparencia, y de la negativa a facilitar información por parte del Gobierno sobre quién compone ese famoso comité de expertos que les asesora sobre el asunto Covid-19, ha surgido el último e insustancial rifirrafe. Argumenta el Gobierno que no quiere que los funcionarios afectados se vean presionados, cuestionados o vilipendiados por el pim-pam-pum político; y denuncia la oposición que el Estado debe ser transparente e informar del cómo y del porqué de las decisiones tomadas. Y, claro, a  cuenta de bizantinismo tan obvio se crea una polémica artificial, que a los ciudadanos nos importa un bledo, pero que evidencia negro sobre blanco la orfandad de principios democráticos que soportamos los paganinis ciudadano. ¿De verdad que a estas alturas hay que explicarle al Gobierno, o a quién sea,  lo que significa el término transparencia? Pues, parece que sí. El Gobierno parece no acabar de entenderlo y la Oposición, agradecida ella, se apunta la “dejada” para hacer punto aunque no partido. Qué país, Dios mío, en manos de menuda tropa de vándalos estamos. Discutiendo permanentemente si fue primero huevo o gallina con la que arrecia. Lo único que queda claro, es que ni los unos ni los otros han entendido bien del todo qué significa el término democracia ni siquiera a lo que obliga. Al parecer, se han quedado en lo elemental: en que democracia viene de griego, y, claro, como griego en el imaginario más popular se asocia con sexo anal, pues eso, a darnos por culo a todos y viva España. En eso se aplican con fruición, porque mira que atreverse a subir la cuota de autónomos en estos momentos, menuda “dejadita”, qué oportunos.

Ese dislate conocido por PP.

 

Coincidían varios tertulianos radiofónicos el otro día que mientras la actual oposición siguiera manteniendo esa actitud cerril y belicista y sin aportar nada más que bronca, el gobierno caminaría bajo palio. Y la verdad, es que viendo el nivel de despropósito alcanzado últimamente en el Congreso, convendría darles la  razón.

Visto tamaño el espectáculo, cabría preguntarse, ¿cuál es la estrategia de la oposición pepera? ¿Alimentar a Vox? ¿Nutrirlos y dejarlos crecer? ¿Y después, qué? ¿Ser fagocitados?

La actual dirección pepepra parecería pretender eso. Fortalecer a los ultramontanos, a los neo franquistas, a esos que añoran a Franco y la vida en blanco y negro.

¿Cabe otra explicación?

Las encuestas, encima, lo refrendan: Vox ya es el tercer partido. A escasa distancia  de los peperos, casi pisándoles lo talones, y sigue  creciendo.

Por lo tanto, si hacemos caso de lo intangible de los sondeos y de la actitud que se desprende del proceder  pepero, el todavía mayor partido de la oposición, el PP, lo que buscaría en el futuro sería un gobierno de coalición con Vox; gobierno que, posiblemente, estaría encabezada por los ultramontanos y no por ellos.

Volveríamos, otra vez, a la alegoría de la caverna  de la que hablaba Platón; y otra vez retornarían las sombras y los miedos a nuestras vidas. Y todo ello, gracias al PP; el partido de derechas más irracional, empecinado y corrupto de toda Europa.

Tengo para mí, que si un hombre como don Manuel Fraga, que fue capaz de entenderse con Carrillo, vadeando ambos sus respectivas biografías, levantara la cabeza, correría a gorrazos a esta pandilla de zangolotinos que dirigen actualmente su partido.

Lo que no entiendo es a qué están esperando a actuar los prohombres del Ibex 35 y demás prebostes, que en la sombra dirigen este país, a  proceder al recambio de los líderes que dirigen el PP, pero intuyo que no tardarán mucho en ponerse manos a la obra y remediaran  tamaño sinsentido. Porque, ver a líderes de la talla de Casado, de las gentes que lo rodean, de Ayuso, puesta por el dedo de máster Casado, sin bagaje, sin experiencia y haciendo política Twitter, cuando no de tebeo, debería ser razón más que suficiente para que se activaran todas las alarmas y procederían al  relevo.

Pero no se preocupen ustedes, lo harán: echaran al entrenador, a Casado, a Ayuso ya le va quedando menos, esa no llega al turrón, y los demás, los Teodoros y demás iluminados, tendrán la agenda libre para competir en el lanzamiento nacional de hueso de aceituna o para lo que se les antoje.

¿Nos Apostamos algo?

Ay, Cayetana.

 

No os quejéis, hoy tenéis dónde elegir, podéis leer (bajo registro) el artículo que Mario Vargas Llosa dedica a la chicuela Cayetana, de igual título, o podéis leer el escrito por este humilde servidor, o sea, yo, y que por Luis Teixeira atiende. Sea el que fuere el que elijáis, reparad en que bien pueden ser los dos, ninguno o cambiar todo por una de callos en el aperitivo, sin duda mucho más nutritivo, pero sea lo que sea lo que elijáis, no debéis olvidaros que va ya para una semana que Cayetana fue despedida sin contemplaciones, una semana hemos pasado ya sin ella, sin nuestra ¡ay, Cayetana!; y para demostrar al mundo, y de paso a los mortales, lo mucho que echamos de menos a la ilustre historiadora, a la marquesa simple, pero con grandeza de España, a la que obvia parece y deslenguada lo es, hoy le dedico como despedida ¡ay, Cayetana! Tomo nota, para semejante proceder, de las palabras tan templadas que dedicó la chicuela a su verdugo. Por España, dijo solemne ella, estamos ante un error que ni el grupo ni el partido ni mucho menos España merecido se tenían. A estas alturas, barrunté yo, y por aquello de ponerle banda sonora al desbarre, se me ocurrieron Los del Río y aquella canción de equivocado nombre que fue Macarena, pues Cayetana debió de ser. Asombrado estaba ante tan descomunal simpleza de la simple Cayetana, cuando a mí memoria vino aquel tuit que tan viral hizo a la ilustre chicuela; hablo del que la catapultó a la fama: “nunca te lo perdonaré, Carmena”, o algo así que decía aquel texto tan dolido como exagerado, y, claro, reparé en que eminencia tan preclara predestinada estaba al papel de hacer el chorras. Por la simple regla de tres que enuncia que, sabido es, que una vez alcanzada categoría trending, tiende el mamalón (mamalona en el caso que nos ocupa) a creerse que todo el topic orégano fuere. Y eso fue lo que debió ocurrirle a chicuela tantísimo historiada, especulo yo. Que sufrió un pronto, lo que viene siendo arrebato, pues una Álvarez de Toledo y cierra España no puede caer víctima de un cualquiera. ¡Acaso nuestros ojos alguna vez tal cosa vieron! Pero, para colmo de desgracias, y superada la primigenia humillación que es ser despedida con cajas destempladas, incluida la vil patada en ese trasero del que carece, y disculpadme tan nefandas libertades, la chicuela Cayetana fue convocada (virtualmente, eso sí) a una reunión  convocada al efecto de bailarle el agua a   míster Casado, señor X de todos los másteres y fogonero de todas las congas; y fue allí, estando de cuerpo presente el uno y en diferido la otra, viendo al ectoplasma por el plasma, o sea a don Casado, máster por la gracia del Supremo y del cierra España habitual, fue donde tuvo que oír como el verdugo decía: “Gracias Cayetana. Esta siempre será tu casa y puedes contar conmigo para lo que quieras”. A lo que Cayetana dio la callada por respuesta, roja (ay, qué cosas) como estaba de la ira, muda ante tan exagerada humillación. Tener que verse así, una Álvarez de Toledo, por favor. Relegada en esta España de malandrines.

 (Página oficial de afectados. Se admiten pésames. Mario Vargas Llosa (bajo registro) ya dejó el suyo, ¿y tú a qué esperas?).

cayetana#arribaEspaña_sesienten.coño

 

Impuestos.


Por una vez y sin que sirva de precedente, estoy de acuerdo con el gobierno de que en este momento que vivimos hay que practicar la paradoja de estar unidos y separados a la vez. Por eso, me sorprende que habiéndose tomado medidas con prácticamente todo, no lo hayan hecho con los impuestos. Siendo más concreto, que no los hayan  aplazado.
¿A qué están esperando? El pistoletazo de salida para las declaraciones se da miércoles, y será entonces cuando miles de autónomos (con los negocios cerrados) se verán abocados a salir a la calle para  llevar facturas y demás papeles a las gestorías. Porque, no sé si lo saben los del gobierno, pero no son pocos los que no tienen ni escáner, ni impresora ni repajolera idea de informática.
Así que, ¿en qué quedamos, estamos o no estamos confinados?
Reflexionen ustedes, señoras y señores del gobierno, y APLACEN el pago de impuestos un par de meses, ¿o acaso consideran esencial pagarlos ahora?

¿Cómo están ustedes?


No quisiera hacer el payaso, que bastantes hay ya, pero como decían aquellos que salían en la tele ¿cómo están ustedes? Espero que, al recibo de la presente estén ustedes bien. Lo escribo sinceramente, y aprovechando para saludar a los concretos don Pepito y  don José, hago extensivo el saludo al personal en general.  Lucro cesante aparte, vuelvo a preguntarles: ¿Se han dado ustedes cuenta que estamos rodeados de fenómenos? Tan exagerada parece la cuestión, que cavilo estemos hechos a imagen y semejanza de nuestros líderes y que suframos la plaga de la opinión sin criterio. Y claro, después pasa lo que pasa: sin desmayo a la chorrada y lipotimia de paridas. Como si no hubiera un mañana ni tiempo que desaprovechar,

CORINA-VIRUS.


Que los políticos tengan sus dimes y diretes, sus rifirrafes, sus discrepancias debería ser lo normal y lo frecuente. Lo anormal debería ser que fueran mentirosos, irresponsables, venales y sin embargo eso es precisamente lo que más son.
Mirad si no lo que el PSOE dice y lo que el PSOE hace en el caso CORINA-VIRUS.
Para  empezar, el PSOE se declara republicano. Es más, la Historia refrenda tal aserto. Sin embargo, llegada la hora  de la verdad vemos que esto no es así.
Último ejemplo, el PSOE ha votado junto a PP y VOX para rechazar la Comisión de Investigación sobre el escándalo de las cuentas del emérito campechano. Con el PP y con VOX. Increíble.  ¿Argumentos? Los habituales entre los que, al parecer, entienden la democracia a su manera: responsabilidad de Estado.
Pues, NO. Antes que la responsabilidad de Estado, un partido político tiene, o debería de tener responsabilidad con los ciudadanos (a los que se debe. El Estado somos las personas no las instituciones), responsabilidad de no mentir, responsabilidad de no robar. De ser persona y actuar conforme a lo que dice. Tienen la responsabilidad de no defraudar. Además, ¿para qué en este caso? ¿Para defender una Institución restaurada por el dictador Franco y por la que nadie ha votado? ¿Para dotar al rey de prebenda tan increíble como del medievo como es esa de la Inviolabilidad? ¿Democracia es esto? ¿De verdad?
¿PSOE, en qué momento de estos últimos 40 años te has metido en la misma caverna que el PP y que ese nuevo fascismo para idiotas llamado VOX?



¿Quién está detrás de la puñetera pandemia?


El que lo entienda que me lo explique, por favor. Porque, sinceramente, yo no lo entiendo. No entiendo ni lo que pasa ni por qué pasa. ¿Alguien lo sabe?  ¿Cómo es posible que un virus, que parece menos letal que el virus de la gripe común, se haya convertido en una pesadilla que atemorice al mundo mundial? ¿A qué se debe la reacción desmesurada, a mí modestísimo entender, de la gente? ¿A desconfianza, a  qué nos estén mintiendo, al miedo a qué haya algo detrás que no nos dicen, a qué, a qué se debe toda esta paranoia? ¿O acaso estoy exagerando al usar la palabra paranoia? ¿Qué está pasando? Agotadas las mascarillas, que no valen para nada, agotados los líquidos con los que lavarse las manos, y digo yo: ¿por  qué no os laváis con aguarrás?, y agotados todos los suministros médicos o paramédicos que necesitan los profesionales. Eso sí, el miedo no se agota ni de coña. Parece que va a más. Se propaga más rápido que el virus. Lo alcanza todo. ¡Nos vamos a morir todos!, oigo decir por ahí. Y sí, estáis en lo cierto. De morir no se libra nadie. Al menos, de momento. Que los yanquis están trabajando en ello. Ándele. Después están los teóricos, los conspiranoicos, los propaladores, algunos sin siquiera enterarse, de noticias falsas y de bulos diversos. ¿Quién gana con tanto auto de fe exagerado, a quién beneficia la cuestión?, se preguntan los urdidores de teorías. En definitiva, ¿quién está detrás? ¿Los americanos, el imbécil de Trump, el hijo de la gran puta de Putin, la dictadura china? ¿Quién? ¿Los israelís, la Cia el Mosad, su puta madre? ¿Quién más? Si yo lo supiera... El caso es que no hay mascarillas, el caso es que no tengo líquidos con los que lavarme las manos y el caso es que lavarme con lejía no me va muy bien para  el cutis. Y claro, me pongo de mala leche. Me descamo y se me sube la bilirrubina. ¡Ya podía subirse otra cosa, mecagonsoria! Vale, lo voy a decir, para que lo sepáis. ¿Sabéis quién está  detrás de toda esta mierda? Pues, los chistosos habituales. Qué, ¿no? Ellos son los grandes beneficiados. Los que envían memes, gifts, stickers, fotitos graciosas y textos apocalípticos. Vosotros sois los culpables, graciosos, de la propalación del virus del miedo. Así que, ¡que os cunda! Espero que hayáis conseguido muchos likes, pero si os digo la verdad, si os comprarais un barranco y os tirarais por él no os iba a echar de menos. ¡Qué plaga! Hala, besitos  y no os olvidéis: el caso es tener salud y no llevar un golpe. Vamos,  de toda la vida.

La extraña pareja.


No os acordaréis, pero hubo un tiempo en el que Felipe González  se subía a las palestras y decía que había que terminar con los señoritos que se sentaban en consejos de administración a cobrar un millón de pesetas y a no hacer nada. Os prometo que es verdad. Y sin embargo, ya veis la deriva que tomó el personaje que un día ilusionó a España. Se marcó un digo diego digno de del mejor de los funambulistas, aprobó una ley que facultara a los presidentes  a cobrar pensión por el mero hecho de ser ex, cosa insólita, y se puso a facturar favores y a promover contactos al mejor postor. Siempre a las órdenes de millonarios y filántropos diversos (je, je). El colmo del desparpajo alcanzó su culmen cuando acepto un sillón en un consejo de administración en el rascarse los perendengues a la due mani y cobrar a manos llenas.
Felipe González, sin lugar a dudas, es el Dorian Grey de nuestra democracia.
Ahora, si os fijáis, Pablo Iglesias parece haber cogido el relevo. No milita en un partido tan hegemónico como fue aquel Psoe, pero tiene el mismo tirón y parecido carisma. Eso sí, tiene una mejor formación, pues mientras Felipe González de modesto abogado laboralista no pasaba, Pablo Iglesias tiene más carreras que el atleta Mariano Haro en sus pies. Y aunque, las comparaciones siempre son odiosas, parece que ambos personajes padecen las mismas derivas. Me lo temía. Casi desde el principio. Demasiadas similitudes. Efectivamente, pero al final siempre es lo mismo, ¿qué hay de lo mío?, y donde dije digo, digo diego. Así que, ya sabéis, si creéis en las buenas intenciones, pues, creer; pero, los signos están resultando ser inequívocos: tararí que te vi, que las señales indican que Pablo Iglesias de Mesías lo único que tiene es  la coleta y poco más.

Pandemias.


Efectivamente, hay una pandemia. Pero, no es la que se cree, la del coñazovirus ése, es otra. Tiene síntomas comunes, gilipollez exacerbada, sinrazón absoluta, globalización, y sin embargo no son lo mismo. Porque, que se sepa, el coñazovirus es un virus y lo otro es lo de siempre, otro virus más  incardinado en la sociedad e imposible de extirpar. A éste último, hay gente que lo conoce, o lo define, como “depende” “bueno, y qué se le va a hacer” o “el caso es no llevar un golpe”. Trata de lo de siempre: de pasar de puntillas. O lo que viene siendo lo mismo, de esconder la mierda debajo de las alfombras. Ambas son las soluciones más frecuentes. El resultado lo vemos a diario, ¿ves aquella rueda de molino? ¿Sí? Pues, te la tragas. Palabra de Dios, te alabamos Señor. Y así por  saecula saeculorum. Amén. No contraríes, no denuncies lo que ves y cállate. Serás un buen ciudadano y nadie te llamará, no sé, ¿podemita, rebelde sin causa, gilipollas? Vale cualquier cosa, puestos a descalificar cualquier adjetivo vale. Es sabido. Los guapis te llamarán feo y los feos dirán guapi. Qué más da. El caso es  tocar la vaina. Siempre. El caso es no arreglar nada, no molestar a gente que  se dice principal y el caso es no hacer justicia. Eso es lo realmente importante. Lo demás, secundario. O no lo veis. ¿Pongo ejemplos? Bien, vale. Allá voy; ¿qué os parece que una arquitecta firme informes como arquitecta y que aquí no pase nada? ¿Viva la Madre Superiora? Pues nada, ¡viva! ¿Qué os parece que al jefe de la oposición le regalarán un máster, a modo de prebenda, y que aquí tampoco pase nada? ¿Te gusta? Pues, vale. Vótalo, que a ti a mamón, mamona, no te gana nadie. Primus inter pares. Y que me decís de esa extraña pareja, el Felipe y el Aznar, y sus consejos vendo que para mí no tengo. ¿Qué hacemos, lapidación, fusilamiento al amanecer o les hacemos un juicio amañado por las preclaras eminencias habituales, qué preferís? Pues eso, que sigo a lo mío. Sigo escuchando Stabat Mater que computa por cinco misas. ¿Sí? Esto lo miro en Google, fijo.  

Pisar no pisó.


Es verdad, tiene pinta de gustarle los cubatas, de malote de discoteca o de hortera  de ferretería, de lo que queráis; sin embargo, en vez de todo eso, y quizá por contrariar, es ministro, Ministro de Fomento. Pues bien, resulta que el ministro recibió una llamada  en la que le  anunciaban que la vicepresidenta de Venezuela, capital Madriz, estaba a punto de aterrizar y, claro, salió pitando para el aeropuerto de Barajas. Al parecer, la vicepresidenta no podía pisar suelo español por no sé qué razón, no lo tengo muy claro, y como es natural el ministro se lo advirtió diplomáticamente: “querida vicepresidenta, te comunico que no puedes pisar suelo español. Acabamos de fregar”. A lo que, la señora vicepresidenta, respondió: “de acuerdo, no hay problema, procedo a levitar”. Y levitó. Por tanto, queda  confirmado: la vicepresidenta de Venezuela, capital Madriz, no pisó suelo español, lo levitó, que es muy distinto. Como era de suponer,  a los de la oposición, no le gustaron estas explicaciones y convirtieron el asunto en problema  nacional porque, al parecer, no tenían otra cosa mejor con la que entretenerse esos días. Hablaron con sus socios y compis y estos, por una vez, aparcaron la divulgación de datos falsos sobre violaciones y extranjeros, y todos juntos en amor y compañía empezaron a hacer declaraciones de lo más florido. “Esto no se puede consentir, ¿desde cuándo en España se pisa por lo fregado? Ni vicepresidenta, ni leches”. “Que no, que no, que no pisó, decía el ministro, que levitó, que es distinto” Y así estuvieron diez, quince, veinte días. Sin parar, dándole a la sin hueso para no decir nada. ¿Haciendo qué? Pues, lo de siempre. Dando la matraca al sufrido españolito. “Puf, qué país, y pensar que esta gente después va de seria”, me dijo un tipo en un bar. “Sí, qué risa”, contesté. Y después le dije, “¿y no sería mejor hablar con los guionistas del Ministerio del Tiempo y convencerlos de la necesidad de enviar a un comando a arreglar el desaguisado? Más que nada por ver si se callan todos un poco, que dan pena, y para que los seguidores y socios de don Máster Fake se apacigüen. Es que, vamos…

¿Quién controla los medios?


"El único punto en el no hubo consenso para firmar el código ético de las empresas de Ibex-35 fue el de hacer pública su inversión en los medios de comunicación", ha revelado Mar Díaz Varela, de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC)”.
Fuente: Público. Título del artículo: ¿Quién controla los medios? No quieren que lo sepas, pero hay modo de rastrearlo. Autor: Carlos del Castillo.
Cuando hablo de estas cosas los más ingenuos suelen tomarme por un conspiranoico y ojalá, pero está tan a la vista que el papelón que tiene encomendado la prensa en este vodevil llamado realidad, que aquél que no se dé cuenta es porque mira para otro lado y porque consiente.
La prensa, por lo general, está al servicio del poder. Son los encargados de hacer digerible el caldo gordo que a menudo nos ofrecen los gerifaltes. Porque la prensa es oscurantista, de parte y encima está en manos de oligarcas, multimillonarios y banqueros en general. Y, como es natural, con semejantes mimbres es imposible hacer un cesto informativo veraz y creíble.
Siempre hay intereses que atender.
Pero como a menudo una cosa se entiende mejor con una ilustración, os voy a poner un ejemplo palmario de que tal cosa es así:
Veréis, la cosa empieza tal que así:
El actual Gobierno en funciones lleva varios meses sumido en una campaña que llamaremos Maniobras de distracción. Unas veces utilizan el tema de la exhumación de los huesos del Generalísimo con gran éxito, otras abusan del off the record con los periodistas amigos de cara a esa campaña de soterramiento que mantienen con Podemos y otras utilizan la vía de tocar los cataplines a los ciudadanos. Todos los que hasta ahora han alcanzado el poder se han comportado de la misma manera. Por la última vía mencionada, la de tocar los perendengues al personal, ayer se nos hacía saber por boca de Ábalos, Ministro de Fomento y hombre fuerte en Psoe y Gobierno, que su ministerio está estudiando implementar un pago simbólico para las autovías ahora gratuitas.
La propuesta, en realidad otra ocurrencia, cosechó pitos y palmas. Pitos entre los ciudadanos y palmas entre los palmeros que vienen siendo habituales.
¿Y quiénes son los palmeros habituales de los que hablo?
La prensa.
Veréis, hoy El País, brazo armado del Banco de Santander, nos hace saber que la medida que propone Ábalos es algo acertado. Es más, dicen que dicha medida ayudaría al mantenimiento de las autovías y no sé cuántas cosas más.
Tengo la impresión de que para El País, ¿o es para el Banco de Santander?, que los ciudadanos apoquinemos cada vez que utilicemos una de estas autovías es una buena idea. Y la verdad, no me extraña que digan tales cosas, y que para defenderlas utilicen la artillería pesada del periodismo. Al fin y al cabo, tanto el Banco de Santander, como los demás oligarcas de todo a cien que hay en este país, sienten el inexcusable deber de echarle un capote al gobierno en cuestiones en que, como esta, son los primeros beneficiados.
Favor con favor se paga, y si además desde el Gobierno se firman contratos que dicen que el Estado se hará cargo de las autovías que no den beneficios y que los dueños serán indemnizados convenientemente y a satisfacción, cosa que, ¡en qué cabeza cabe!, también parece necesario ayudarles escribiéndoles una editorial favorable a la ocurrencia de Ábalos.
Al fin y al cabo… El caso es quedar bien, y demostrar que El País tiene en plantilla a los mejores periodistas pamplinas de este país.
Consideración final:
La falta de transparencia que sufrimos en Europa sobre algo tan importante como saber quién está detrás de los medios de comunicación es tan brutal que, a veces, tengo la impresión de que los políticos de la UE viven encastillados con nuestro consentimiento en la Edad Media y de que nosotros no somos ciudadanos, somos súbditos.




El nazismo cotiza al alza.


Últimamente, en nombre  de no se sabe muy bien qué, se ha puesto de moda practicar la intolerancia—. Aunque, si tuviera que ser preciso, convendría matizar y decir que tal costumbre nunca nos abandonó —. Todo el mundo cree tener razón, y todos al igual que el cenutrio común (del que se nutre) aluden a “su verdad” cuando mienten. Hablo de los políticos. Si os fijáis os daréis cuenta de que todos dicen lo mismo, pero al revés. ¿Qué dicen los del Psoe cuando el PP pacta con Ciudadanos y con Vox y le arrebatan la caja fuerte de alguna Comunidad?  Esto es vergonzoso. Alianza de perdedores. Trifachito. ¿Qué dicen los del Pp cuando el Psoe pacta con Podemos y con Bildu? Vergonzoso. Esto es intolerable. Sánchez rompe España. Y tararí que te vi. Ante lo cual me pregunto: ¿no son legales esos partidos políticos? Viendo la reacción que tienen se diría que no porque, en ambos casos, los unos y los otros hacen lo mismo. y se arrojan los mismos argumentos a la cabeza. Está claro que nosotros no tenemos más opción que aceptarlo de igual manera que aceptamos el cinismo de Maroto, y la caradura de todos los que le criticaron por empadronarse en no sé dónde, cuando todos hacen exactamente lo mismo cuando les da la gana y cuando les conviene. ¿Necesitáis que ponga ejemplos? Vale, mirar para Marlaska. Pero lo peor de este vodevil no es eso. Lo peor viene cuando los que ejercen la crítica dan un paso adelante y se convierten en comisarios políticos. El drama empieza cuando, en nombre de no se sabe qué, se  cancelan actuaciones de artistas  por el mero hecho de no ser del agrado de alguien. En ese momento es cuando se  visualiza mejor que nunca que los políticos, sean del signo que sean, se han convertido en comisarios políticos, que gustan de ejercer la censura y que guardan un castigo para todos los que no sean de su cuerda. Lo hizo el Pp en Aravaca  cuando prohibió un concierto de Luis Pastor, y lo ha hecho Podemos y Bildu en Bilbao con la colaboración necesaria del Pnv. Y que  conste que tampoco me estoy rasgando las vestiduras. No hablo de nada nuevo. Sé que antes lo hacían incluso de forma más zafia si queréis, pues todos sabíamos que cuando gobernaba Aznar, Noma Duval se convertía en diosa y que cuando lo hacía el Psoe,  a Ramoncín lo hacían presentador de algo. Pero, lo de ahora, lo de pasar de crítico a Comisario Político. No sé. Creo que la cosa se está saliendo de madre entre los aprendices de Goebbels. Aunque, no sé de qué  me extraño, cuando desde la glotona UE se dedican a practicar el nazismo y a nadie parece importarle nada.

Epístola de Felispín a San Emeritocono.


Querido Emeritocono: 
Te advierto desde ya que esto ya no es ni sombra  de lo que fue.
Para que te vayas haciendo una idea: cuando apenas llevo unos días vacacionado, después de vacacionar todo el invierno, ya tuve que enviar un mandado a Madrid, vía el periódico que patrocina el Banco de Santander (El País, que todo hay que escribirlo), para decirle a los políticos del momento que no se podían ir de vacaciones mientras no llegaran a un acuerdo. Un no parar. Y sabes lo que me contestaron los rojeras  habituales “y tú por qué no te callas”. ¡Cuánta maleducado hay en este país! No se dan cuenta de que si no fuera por mí, que velo por el bienestar de todos, mi parienta tendría que volver a su antiguo trabajo para poder comprar sobrasada. Y nada, ni aun así me esta agradecida esta chusma. ¡Esta plebe! Pero… La vida es injusta, a mí me lo van a decir, la gente se debe pensar que todo lo que somos se lo debemos a la tómbola de la herencia sin darse cuenta de lo difícil que es heredar y de todas las pilinguis que tú te tuviste que trajinar, además de chuparle el culo a aquel viejo. En fin, te dejo, que me voy a regatear un rato con los coleguis a ver si hago algo de barrillo para después comer bien, pues no va quién tú ya sabes y me suelta que últimamente no le como mucho. Lo que te decía  antes: los siervos de la gleba nunca están contentos. ¡A mí me lo van a decir!
Ni te imaginas lo que me acaba de ocurrir ahora mismo. Verás, como tenía un momento de ocio se me ocurrió la idea de poner la televisión, ¿y qué vi?, pues vi a un tertuliano de esos de la cosa política que decía: “Todos los esfuerzos inútiles conducen a la melancolía”.
Jo, papa, la frase me impactó. ¡Qué bonita! Además, la soltó con todo el papo. Como no podía ser de otra manera en cuanto escuché tal cosa corrí a soltársela a la presentadora. En plan cultureta, haciéndome el guay. ¿Y sabes lo que me dijo? "Hombre, costilla, esa es una frase de nuestro afamado filósofo Ortega y Gasset", y después añadió algo enigmático que no soy capaz de interpretar a pesar de mi vasta cultura y de mis innumerables licenciaturas: “Con lo estreñida que estoy desde que llegue no pienso más que en los verdes pastos de mi tierra. Ay…”. No sé. A veces me descoloca tanto que si no fuera por España me liaba la manta a la cabeza. Paciencia. Lo repetiré 50 veces. ¿Qué tenía que repetir?
Por cierto, ándate con mucho cuidadito hoy, ya tú sabes. Que es sábado. Acuérdate de Fernando el Católico que abusó tanto de la cantárida, la viagra de la época, que se acabó muriendo. Eso sí, dicen los historiadores que tenía tal empalme que se hizo difícil cerrar la caja. Así que, no te preocupes, yo me sacrifico por ti y por España. Por cierto, ¿vienes mañana? Te necesitamos. Hay que quedar bien. Nos debemos a nuestro público. Ah, además que sepas que un señor de Galicia mandó unas empanadas de Cedeira y que están riquísimas. ¿Te las vas a perder? No te preocupes por nada, al probador ya lo hemos despedido por falta de envenenamientos. Ahora la abuela se encarga ahora de tal menester.
Jo, cómo eres. Qué carácter. Tuvimos que ir a la catedral con las niñas y la yaya y tú ni te dignaste a presentarte. Bueno, imagino que andarás ocupado con las trascendentales cosas de Estado habituales que te traes entre manos, pero… No sé, un poco más de interés por tú parte también ayudaría. ¿No crees? Últimamente te comportas de una forma un tanto libertaria, campeón. En fin, ya sabes el afecto que te profeso. Por cierto, ¿cuándo tienes pensado ir muriéndote? Lo pregunto, más que nada, para prepararte una despedida acorde a tú currículo. ¿Qué  te parece una cerrada salva de cañonazos por cada millón de euros que hayas trincado? ¿Tendremos pólvora suficiente o voy hablando con el pato trompeta?
Y nada más, Emeritocono, que sepas que como hoy no me puedo levantar. Es lunes. No se me va de la cabeza el runrún de la cancioncilla esa. ¡Qué resacón! Estoy tan chungo que voy a hablar con el alcalde de los empalmados después del brunch y le voy a decir que traigan a esa orquesta llamada Combo Dominicana. Me dijeron que tienen una pava que mientras canta enseña geografía. Y como dices tú: el saber no ocupa lugar.
Ahora sí, marcho que tengo que marchar. Me tengo que ir a trabajar. ¡Incluso vacacionando no me libro de esta cruz! Los palafraneros ya le han puesto el bozal al buga blindado con el que me desplazo a los eventos y hoy me toca discurso y estrechamiento de manos. Se inaugura la disco de Tucho el de Cedeira, el que trajo las empanadas, y tengo que ir a cortar el lazo.
¡Qué estrés! 
Nota del autor (o sea, de Luis Germán): Se avisa que cualquier parecido con la realidad es mera transparencia.



Nombramientos a lo yeyé


¿Veis bien la película desde vuestros asientos o preferís que le ponga subtítulos?
Si has contestado no, no sigas. Deja de leer ahora mismo y dedícate a lo que tengas por costumbre dedicarte. Por cierto, la colombofilia amenaza con desplazar al wasap. Así que ya sabes, influencer, ve al palomar y mira si tienes un wasap. Sin embargo, todos los que habéis contestado sí, ¿alguien más?, seréis iluminados sobre el proceder de nuestros políticos.
Porque, aunque algunos no os lo creáis, hay cosas en las que están todos de acuerdo. Y no hablo de los sueldos y las fruslerías que se ponen de dietas, que también, hablo del enchufismo de Alta Dirección.
Concretamente, hablo del dedo de Dios. O más concretamente, del dedo del líder.
Así, por ejemplo y para empezar, vemos que el dedo de Dios, en este caso del masterizado Casado, se ha posado en el hombro de Cayetana Álvarez de no sé Qué, polemista y supuesta cultureta, y la he elegido como Portavoz en el Congreso de los Diputados.
La premia, al parecer, por sus grandes logros en la Reconquista de Cataluña, donde luchando denodadamente en desigual combate con las hordas nacionalistas perdió a todas sus tropas quedando ella sola, cuello avizor, en ese campo de batalla llamado Parlament.
Bien, Casado. ¿Has oído lo de la colombofilia como red segura de comunicación?
Por supuesto que lo sabe. Se lo dijo Maroto, ése palomo cojo, a quien agradecido nombró  Portavoz en el Senado. Maroto, el palomo cojo, que igual pacta con Bildu que acusa a los demás de lo mismo, homosexual y dirigente en el partido que recurrió el matrimonio gay, ha decidido empadronarse en un pueblo de Segovia para que el dedo del jefe lo pueda elegir Senador.
Claro que, también fue muy comentado en su momento dentro del PP, trincones desde 1989, el nombramiento de Teodoro García Egea y Olé como Secretario General del PP. Decían los más demócratas que privar a la sociedad de ver los logros del Campeón Nacional de Lanzamiento de Hueso de Aceituna era un desperdicio para el deporte. Sin embargo, Casado, sin siquiera encomendarse a San Feijóo, santo y al parecer díscolo oficial, así de revolucionarias están los cosas en el PP; hizo caso omiso y lo nombró.
En los subtítulos y a pie de página, podría añadir que el vicio de Casado no es tan singular como parece. Al contrario, entre los líderes políticos este virus es causa de epidemia.
Y si no me creéis mirar el romance que mantiene Narbona, parienta de Borrell, cuando las cámaras la enfocan a ella y al líder. Se derrite ante su Pedro. ¡Pedroooo! Su cara, pura sonrisa, nos recuerda a todos los que vemos la escena, el gran agradecimiento que le tiene. Josep es Menestra y ella Presidenta de Honor. Vamos, ni con Felipe le fue mejor, cuando decían los deslenguados que su Josep, mi José, andaba liado con un tal Ortera Cano, el padre de Gloria K y del que quiere ser Presidente de Venezuela, un tal Guaidó.
Y sí, podría seguir y hacer un recorrido por los otros partidos sino fuera por la pesadez. Porque también  podría decir que el ciudadano Rivera parece haberle copiado las técnicas de depuración al mismísimo Stalin, y también podría comentar algo de la prima tercera de Irene Montero a la que quiero mucho, pero que de prima no pasa.
Pero, la verdad, para eso ya están los profesionales: los periodistas. Auténticos especialistas en contar el Cuento de la Buena Pipa.
Por cierto, ¿queréis que os lo cuente?

A Rufián le entra el Estado en la boina.


https://www.youtube.com/watch?v=iFvfUWMwmd4


No han sido pocas las personas que en estos últimos días han calificado al joven diputado Rufián de hombre de Estado. Incluyo a humoristas y a los conversos convencidos de que a Rufián, igual que antes a Fraga, le entra el Estado en la boina. Corriente transversal.
Tal revelación ha dejado perpleja a buena parte de la sociedad. Sobre todo a la española. Porque la catalana parece más acostumbrada a tales prodigios. Conocen las habilidades de Rufián y compañía en cuanto a la transmutación del nacionalista catalán en españolista hombre de Estado. Ya lo habían visto antes con un tal Pujol. Y esta cualidad que tienen los nigromantes nacionalistas es muy apreciada entre la alta burguesía catalana que, también nacionalista, vía andorrana y comisionista, convive encantada con hombres de Estado tan sentidos.
Y así, todos juntos en desamor y compañía y después de montar un sarao de cien mil pares de esteladas, envían ahora al señor Rufián al Congreso de los Diputados a hacer lo mejor que sabe hacer. Dar el cante. Versión hombre de Estado. Versión canción del  verano. Lo ilustres plumillas no se ponen de acuerdo. Pitos y palmas. Rufián es un hombre de Estado, Rufián es un gañán o Rufián es un cara-pan. Todo les sirve, hasta el rabo todo es Rufián.  
Como no podía ser de otra manera, yo también he visto el vídeo. Ese en el que sale en la palestra del Congreso practicando el refrán que mejor les sale a los políticos. Sale  haciéndose un “consejos vendo que para mí no tengo”. Incluso cuando da en la tecla, y cuando verbaliza algo que no por obvio ven millones de personas: “Si fueran los de la derecha los que tuvieran que llegar a un acuerdo ya habrían pactado hasta los sobresueldos”.
Pardiez que sí.
Queda claro, al menos para mí, que a Rufián le suena esa música y se adivina que la tararea bastante bien, aunque después desafine como en él, y en sus correligionarios, viene siendo habitual. Al parecer, y según la versión de Rufián, ninguno hizo nada durante todo el procés de lo que tuvieran que arrepentirse. No se saltaron la ley… Nada. En Catalonia no sucedió… nothing!
Tan exagerada es esa conciencia incívica que algunos tienen incardinada de primero yo y después también yo, que ni siquiera sacando el Estado a esa banda de mariachis que vive acampada en el Supremo oiremos una disculpa de esta gente. Pese al desafine.
Es lo que tienen los iluminados, los que practican la iluminación y el tres per cent global. En suma, los de la parroquia de San Pujol  y la banda autodenominada Constitucionalista. Siempre tienen intereses comunes y algo por mangar.

Parece ser.


Parece  ser que en España se celebraron Elecciones Generales el pasado 28 de abril.
Parece ser que las ganó el Psoe, y parece ser que no se enteró porque…
…, parece ser que, hoy 26 de julio, seguimos sin Gobierno.
Parece ser que sobre este hecho (la maravilla que es no tener Gobierno) existen opiniones enfrentadas.
Parece ser que los más le echan la culpa a Unidas Podemos, y que los menos prefieren culpabilizar al Psoe.
Parece ser que, además de la división de opiniones, tener Gobierno es importante para España y por ende para los españoles.
Parece ser que nadie se acuerda ya de que hace poco estuvimos casi un año sin gobierno (con uno interino como ahora) y que durante ese lapso de tiempo fue cuando mejor funcionaron las cosas en el plano económico.
Parece ser, al menos yo tengo esa impresión, que nadie recuerda esta verdad verdadera.
Parece ser, por tanto, que a  la Economía lo que hagan los políticos le importa una higa.
Parece ser que las encuestas dicen que si hay nuevas elecciones el Psoe sacaría más escaños.
Parece ser, según los mal pensados entre los que me encuentro, que ahí estaría la explicación de la escenificación de la catástrofe anunciada que ha sido la investidura.
Parece ser que, Pedro Sánchez, se considera ungido de un aura especial y que no aceptar lo que él  dice o propone como dogma de fe es causa de excomunión entre la izquierda.
Parece ser que todavía hay gente que considera al Psoe un partido de izquierdas.
Parece ser que también hay quien cree, yo entre ellos, que el Ratoncito Pérez es un hijo de la gran puta al que sería preferible no ver nunca.
Parece ser que ese es otro tema. Tan complicado y difícil de entender, como dilucidar  entre sí hemos asistido a la investidura de Pedro Sánchez o a la embestidura de Pablo Iglesias.
Parece ser, para terminar, que Zapatero llamó a Iglesias y le dijo “pide competencias en políticas activas de empleo”, y parece ser que Pedro Sánchez contestó “tararí que te vi”, y que después Adriana Lastra matizó que las políticas activas de empleo estaban delegadas a las Comunidades Autónomas.
Conclusión:
Parece ser que tres meses no ha sido suficiente tiempo para llegar a acuerdos. Tal es el dinamismo que se gasta esta gente que de tan enganchada como están a reunirse hacen terapia en Reunidos Anónimos.
    Hola, soy Pedro
    Bienvenido a Reunidos Anónimos, Pedro. Yo soy Pablo y sobre tú cabeza edificaré mi…
Todo muy edificante

Pd. Adjunto foto que atestigua que Begoña, esposa de Sánchez, es una sufrida seguidora de su marido que ha llegado al extremo de pedir días libres en la empresa en la que la enchufaron para ver a su propio haciendo el canelo.
A su lado está la mamá de Sánchez. Ante lo cual me pregunto, ¿quién sacó a mear al perro?

Pinochos.


Creo que si me hubieran dado un euro cada vez que he escuchado la frase “nosotros defendemos el interés general” posiblemente sería millonario.
Lo malo es que no me lo han dado, y lo peor son los “detallitos” que ilustran dicha frase.
Porque, claro, una cosa es poner el matiz en ayudar al rico, porque así se ayuda al pobre, y otra cosa es ayudar al pobre directamente y ahorrarse el intermediario.
He ahí el matiz.  Lo demás son gaitas.
Y es que, la derechita española (la cobarde, la infame y la que se vende como liberal) siempre ha preferido ayudar al intermediario. Al rico.
A través de él, nos venden, los pobres gozarán de salario y libertad para endeudarse con la garantía que da tener un Estado saneado y un empresariado ejemplar y eficiente.
El impacto de este discurso es demoledor entre los pobres más crédulos, en esos que necesitan creer en lo que sea. En Dios, en la reencarnación, en la bondad de papá Estado. Les vale cualquier cosa. Compran el discurso y votan fervorosa y piadosamente por esos dirigentes sin siquiera reparar en las posibles engañifas en las que caen.
Los de enfrente, las ladillas habituales que presumen de izquierda (hablo de ese trampantojo de la izquierda llamado Psoe), mientras tanto y cada vez que tienen ocasión, ahúman los chorizos en el B.O.E de forma más discreta, al tiempo que reparten un par de limosnas entre las huestes que los votan.
Para los demás (me refiero a Podemos, a Unidas Podemos, o a cómo cojones se llame ahora el invento) queda el descrédito. Por tierra, mar y aire. Utilizando todos los ilimitados medios que tienen  a su alcance los unos y los otros. Siempre los mismos, la derechita infame y la izquierda de la señorita Pepis, todos jugando a lo mismo y a una Fuenteovejuna.
El cinismo ha alcanzado tales cotas, que no me queda más remedio que echar la vista atrás y tratar de recordar cuando fue la primera vez que escuche esa asquerosa (asquerosa por falsa) frase que es “nosotros defendemos el interés general”. Y la verdad es que, tal recuerdo ha dibujado en mi cara un rictus irónico, porque creo que fue con Franco la primera vez.
Claro que, en aquellos tiempos, esa recurrente frase era muchísimo más fácil de entender. Sobre todo cuando era un busto parlante el que salía en televisión a decirla y todos sabíamos a  quién se refería con lo  del interés general. Al Generalísimo Franco.
Y así seguimos.



El sueño de la razón produce monstruos.


https://www.youtube.com/watch?v=6F2twOcPy9Q
Después de un par de años de duro estudio, de dirimir controversias enfrentadas y de analizar los testimonios depositados en urna por cuatro millones doscientas mil personas, los científicos de la Universidad de Harward, Sección Aravaca, han concluido que los votantes  de Ciudadanos tienen un coeficiente intelectual (C.I) distinto al habitual de los mortales.
Pues, si ya sabíamos que el ciudadano promedio español, en la escala evolutiva, sólo estaba un poco por  encima de la ameba, ahora vienen los americanos y nos confirman el peor de los augurios, y encima lo hacen con pruebas  científicas: el votante de Ciudadanos no lo es porque sea un vicioso recalcitrante, lo es por una razón más alambicada: ha leído a Kant. Más concretamente, Crítica de la Razón Pura. 
Por eso, nos recuerdan los americanos, conviene ser comprensivo con esta gente. Son gentes que gustan ir de guays cuando no llegan a chachis, que gozan leyendo cosas que no entienden y que gustan de presumir de demócratas.
Por tanto, hay que comprenderlos, el votante de Ciudadanos no está a nuestra altura, o nosotros a la de ellos. Según quien mire. Ellos levitan y miran al vulgar de los pedestres, que somos nosotros, con la superioridad que da haber  leído a Kant.
Por eso, viéndolos en su forma de actuar, de argumentar, se entiende, porque se visualiza muy bien, ese ansia que tienen por los cordones sanitarios, por acusar al rival de sectarismo y en general por el mal decir.
Resumiendo: Los que votan Ciudadanos son como esas mascotas que acaban siendo idénticas a sus amos. O al revés. Según quién sea el mirón.
En fin, una pena. Otra oportunidad perdida y más dinero mal empleado por parte de los del Ibex 35. Los que creadores de ese Frankenstein político. Porque, digo yo, que los accionistas de Ciudadanos tendrán algo que decir, ¿no? ¿O es que acaso, los de la Caixa, y demás oligarcas catalanes, han abandonado su divisa más querida, aquella que decía “La pela es la pela”, y no le exige resultados al niño Rivera y a sus acólitos? ¿O es que tal vez han cambiado de estrategia y ahora apuestan al rojo de derechas, nacionalista e independentista catalán como forma de seguir tocando los perendengues?
Cualquiera sabe.
Lo que sí se sabe, porque se visualiza muy bien, es que aquel aguafuerte de Goya, El sueño de la razón produce monstruos, se ha hecho realidad doscientos años después en la carne de Ciudadanos.
Por tanto, entre tanto cordón sanitario, tanto sectarismo y tanta gaita, los de Ciudadanos se han convertido en los grandes esquizofrénicos de esta tómbola política en la que estamos instalados, así que por ser los grandes majaras del momento tienen derecho a elegir su propio premio de la tómbola:
Bacinilla de color o diván de psicoanalista. Lo que más les convenga.
En todo caso, e inspirándome en el Cantar del Mío Cid diría sin riesgo a equivocarme:
¡Qué buen país, si tuviéramos buenos Ciudadanos!


Corporaciones y carotas.


Conozco un sitio donde comen las lentejas con tenedor, otro donde en los entierros los hombres van detrás del coche fúnebre hasta la iglesia y las mujeres cierran la comitiva y muchos en los que a los alcaldes los atan con longanizas.
Y aunque, todo lo anterior pueda parecer raro no por ello es mentira. Es más, todas esas verdades son ciertas; comprobables desde hace lustros. Sin embargo, la gente parece darse cuenta de ellas ahora. Sobre todo la de los alcaldes, los de nuevo cuño, esos a los que atan con longanizas.
Pues, no van los muy electos y se suben el sueldo en la cuantía que les da la gana, mientras que las del género contrario se lo suben en la cantidad  que se les pone en el mondongo.
Pues, sí. En ello andan y con la mayor de las celeridades. Proceden con premeditación, con alevosía y lo que es peor, con unanimidad. Comprobándose que, puestos en esa tesitura, la del ¿qué hay de lo mío?, todos se ponen de acuerdo.
Lo cual demuestra varias cosas: que en el sitio donde comen las lentejas con tenedor las cosas inauditas suceden por duplicado, y que en el lugar en el que en los entierros los hombres van delante y las mujeres detrás, nadie habla de sexismo o de mala educación estando como están ocupados poniendo a parir al muerto y a los hijos de perra de la nueva Corporación.
Pese a todo lo anterior, yo, según el parecer de los biempensantes,  no tendría derecho a protestar en el extraño caso de los alcaldes atados con longanizas. ¿Por qué? Al parecer, desde el Estado llevan décadas inoculando en la gente la idea de que si no votas no tienes después derecho a protestar, y como yo en las municipales no tengo por costumbre ir votar, pues no tengo derecho a protestar. Y claro, como la gente compra  cualquier cosa, incluso ideas disparatadas, creen que cercenando el derecho a la protesta de los que no votamos por disconformidad están ejerciendo “su” libertad.
Ante esto sólo me resta argumentar: miren soy lo suficiente mayor y tengo la suficiente experiencia como para saber que en lo único que se ponen de acuerdo nuestros políticos es en la subida de sus sueldos, y que todo lo demás…, pues ya veremos. Además, se supone que en las elecciones municipales votas por proximidad, porque conoces a alguno de los candidatos o porque te fías del criterio de alguno de los que presentan; y como yo, ni conocía ni tampoco me fiaba de ninguno, pues mejor me ahorré el viaje hasta el Colegio Electoral.
Así que, pido disculpas por ser un tipo que guste de comer con cuchara las lentejas con chorizo, y que considera que ya hay personal más que de sobra que prefiere echarle el chorizo en la olla de la Corporación en vez de a la marmita de las lentejas, aunque después se quejen de que los perros se atan con longanizas.


Metamorfosis pepera.


Gregorio Samsa, un comerciante de telas que mantiene a su familia con lo que gana, se despierta un día convertido en un enorme insecto, posiblemente una cucaracha.
Así empieza la novela escrita en alemán por Franz Kafka y titulada Die Verwandlung. La metamorfosis. Pues bien, esa cumbre de la literatura se asocia con la transformación, con el cambio y con las consecuencias que dicho cambio tienen para el protagonista y para su familia.
Está claro que, a veces suceden cosas increíbles. Prueba de ello es que Gregorio Samsa se acostó hombre y al día siguiente se levantó cucaracha.
Y si lo anterior parece anormal, más anormal todavía es lo que viene a continuación. Porque en la derecha española, más concretamente en el PP estamos asistiendo una transformación sin que apenas nadie se esté dando cuenta de lo que les sucede. Y no es que se estén convirtiendo en personas. Qué va. Tampoco en cucarachas. Aclaro por si acaso. Al contrario, los del PP, al igual que todos los demás, son más de marketing, ése invento americano. Ya sabéis, primero impacto y después relato. Y como su todavía líder, el masterizado Pablo Casado, también hizo un cursillo de cuatro días en el Harward  de Aravaca— creo que a éste sí que asistió—, pues emplean técnicas de marketing para abarcar la mayor cantidad de mercado posible; y una idea recurrente en toda empresa que se precie siempre es desdoblarse. Este fenómeno, básicamente,  funciona como segunda marca o como fabricante de productos a terceros. Siempre en rango inferior de precio, supuestamente de calidad y sin el respaldo de la empresa matriz que prefiere pasar desapercibida y quedarse en segundo plano.
Pues bien, no sé si habéis caído todavía, pero eso es lo que está haciendo el PP en la actualidad:
Vox es su segunda marca.
Afirmo y sostengo. Y lo hago después de saber lo que pasó hoy en Murcia donde el PP no alcanzó la presidencia de esa Comunidad porque Vox no quiso, y pese a estar viendo sus dos líderes principales, Pablo Casado y Santiago Abascal, juntos esa película ( se antoja que de tercera) que fue el paripé de la elección. ¿Por qué? ¿Para enfrentar, todavía más, a Ciudadanos con sus contradicciones, para realzarlas, para que las visualicemos mejor y que quede claro que en España tenemos dos derechas, la cobarde y la infame sin espacio para nada más? ¿Para rebañar?
Quizás.
En todo caso, convendría recordarle a Casado, él que presume de hombre de Estado, que Vox es la extrema derecha y que de la pesadilla de la extrema derecha y el exagerado nacionalismo salió el partido nazi en Alemania. Así que, ¡cuidadito con las bravuconadas de estos dos! Son gente potencialmente muy peligrosa; y sino que se lo digan al pobre Kakfa quien no tuvo que ver como los hijos de perra de los nazis mataban a toda su familia porque, gracias a Dios—seamos benévolos—, él ya se había muerto antes.